OVIEDO, HOY TAMBIÉN JUEGAS EN CASA.
Hola Oviedistas:
Animados por la buena marcha del equipo estamos intentando darle un nuevo impulso a la Peña Azul Madrid. Como algunos habréis podido ver, hemos creado una cuenta en Twitter (@pazulmadrid) y vamos a retomar el tema del blog, esperamos vuestras aportaciones y sugerencias para convertirnos en una de las peñas punteras del equipo de nuestros amores. De momento la aceptación en Twitter está siendo un éxito con 113 seguidores en menos de una semana.
Este domingo, nuestro equipo juega un partido vital para seguir ascendiendo puestos en la clasificación de cara a la fase de ascenso, así que necesita nuestro apoyo más que nunca. Vamos a intentar aprovechar el tirón de los buenos resultados y plantarnos en el Coliseum un buen número de Oviedistas.
Nos interesaría saber si os tenéis pensado desplazaros y si estarías dispuestos a llevar el coche para aprovechar sinergias, podéis escribirnos al correo de la peña y a partir de vuestras respuestas, os iremos comentando a lo largo de la semana como nos coordinamos para ir.
Un abrazo a todos y HALA OVIEDO.
miércoles 16 de noviembre de 2011
viernes 24 de septiembre de 2010
Temporada 2010/2011
Aunque los comienzos deportivos de nuestro equipo no hayan sido todo lo buenos que esperábamos, la Peña Azul Madrid sigue adelante esta temporada. La cuota de este año será de 15 euros para los antiguos socios y 20 para las nuevas altas.
Aprovecho para informaros que, por ahora, no se podrán seguir los partidos del Oviedo en Casa Mayo, ya que la TPA ha dejado de emitir vía satélite, pero que estamos trabajando en ello y pensando cómo poder solucionar esta situación y poder volver a ver los partidos de nuestro equipo todos juntos.
También informaros que se tiene pensado sacar una bufanda de la peña (con descuentos para socios) y que en cuanto tengamos el diseño loo mostraremos por aquí para los que esteis interesados podais verla. Esta bufanda se podrá adquirir en Casa Mayo y en el Carlos Tartiere (ya informaremos donde exactamente)
Este año también tenemos pensado realizar viajes y algún acto donde esperemos haya agradables sorpresas para los asistentes.
Por último, animaros a todos los socios a renovar y a los demás a haceros socios y de esta manera seguir al pie del cañón como ha hecho siempre esta afición.
Aprovecho para informaros que, por ahora, no se podrán seguir los partidos del Oviedo en Casa Mayo, ya que la TPA ha dejado de emitir vía satélite, pero que estamos trabajando en ello y pensando cómo poder solucionar esta situación y poder volver a ver los partidos de nuestro equipo todos juntos.
También informaros que se tiene pensado sacar una bufanda de la peña (con descuentos para socios) y que en cuanto tengamos el diseño loo mostraremos por aquí para los que esteis interesados podais verla. Esta bufanda se podrá adquirir en Casa Mayo y en el Carlos Tartiere (ya informaremos donde exactamente)
Este año también tenemos pensado realizar viajes y algún acto donde esperemos haya agradables sorpresas para los asistentes.
Por último, animaros a todos los socios a renovar y a los demás a haceros socios y de esta manera seguir al pie del cañón como ha hecho siempre esta afición.
sábado 31 de julio de 2010
LA PEÑA AZUL MADRID ENTRA EN LA A.P.A.R.O. (OFICIALMENTE HABLANDO).
La Peña Azul Madrid entra oficialmente en la APARO.
La pasada temporada se empezó a organizar en la capital de España a los Oviedistas que en la lejanía siguen llevando muy adentro al Real Oviedo. Es muy difícil poner en contacto a personas Oviedistas de diferentes edades que viven en Madrid, es por esto que el proceso de creación de la Peña ha sido lento pero seguro. A día de hoy podemos decir que contamos con un número de socios suficientes como para empezar la andadura como Peña del Real Oviedo, por eso nos unimos a la APARO para ser, de verdad, una peña OFICIAL integrada en el organismo creado por y para los peñistas en el año 2003. Creemos que son ellos quienes deben representar el sentir de la afición y quienes de manera acertada están día a día trabajando por el Real Oviedo de manera desinteresada y buscando siempre lo mejor para el club, para sus peñas y aficionados en general. Nos sentimos por tanto representados por la actual junta directiva de la asociación y en consecuencia les ofrecemos nuestra confianza desde Madrid.
Quisiéramos agradecer las facilidades mostradas por los responsables de la APARO a la hora de facilitar a nuestra peña el apoyo necesario para que desde Madrid saliera un autobús en la pasada fase de ascenso poniéndose a nuestra disposición para garantizar entradas a los Oviedistas desplazados con nuestra peña.
No podemos olvidarnos de los 6 socios Oviedistas que han sido denunciados, injustamente, por el consejo de administración del Real Oviedo. Nuestra máxima solidaridad y apoyo para ellos.
HALA OVIEDO!
Directiva Peña Azul Madrid.
La pasada temporada se empezó a organizar en la capital de España a los Oviedistas que en la lejanía siguen llevando muy adentro al Real Oviedo. Es muy difícil poner en contacto a personas Oviedistas de diferentes edades que viven en Madrid, es por esto que el proceso de creación de la Peña ha sido lento pero seguro. A día de hoy podemos decir que contamos con un número de socios suficientes como para empezar la andadura como Peña del Real Oviedo, por eso nos unimos a la APARO para ser, de verdad, una peña OFICIAL integrada en el organismo creado por y para los peñistas en el año 2003. Creemos que son ellos quienes deben representar el sentir de la afición y quienes de manera acertada están día a día trabajando por el Real Oviedo de manera desinteresada y buscando siempre lo mejor para el club, para sus peñas y aficionados en general. Nos sentimos por tanto representados por la actual junta directiva de la asociación y en consecuencia les ofrecemos nuestra confianza desde Madrid.
Quisiéramos agradecer las facilidades mostradas por los responsables de la APARO a la hora de facilitar a nuestra peña el apoyo necesario para que desde Madrid saliera un autobús en la pasada fase de ascenso poniéndose a nuestra disposición para garantizar entradas a los Oviedistas desplazados con nuestra peña.
No podemos olvidarnos de los 6 socios Oviedistas que han sido denunciados, injustamente, por el consejo de administración del Real Oviedo. Nuestra máxima solidaridad y apoyo para ellos.
HALA OVIEDO!
Directiva Peña Azul Madrid.
lunes 31 de mayo de 2010
Concentración Salvemos al Oviedo
Este Jueves 3 de Junio en Oviedo la A.P.A.R.O. ha convocado una concentración para pedir al Ayuntamiento de Oviedo que tome cartas en el asunto y que propicie un cambio en el accionariado del club. Desde la Peña Azul Madrid queremos apoyar esta y cualquier otra iniciativa que, de forma pacífica, puedan convocar las distintas peñas y/o asociaciones de Oviedistas.
jueves 20 de mayo de 2010
Crónica de un regreso
Sergio Cortina, periodista ovetense, escribe habitualmente en el blog Diarios de Fútbol. Oviedista en el exilio hizo el viaje Madrid-Pontevedra con la Peña Azul Madrid para animar al Real Oviedo en el primer partido de la actual fase de ascenso a Segunda División.
Suena asquerosamente almibarado pero a las seis y media de la mañana, cuando la mayor parte de las personas que iban en aquel autobús rumbo a Pontevedra dormían arropadas por un silencio tan sólo resquebrajado por el débil ronroneo de la radio, yo, en duermevela me figuré que eran las múltiples ensoñaciones sobre el partido de los allí presentes, futuros goles y jugadas de asombro imaginadas, la verdadera fuerza que impulsaba el vehículo y no el combustible que acabábamos de repostar. Eran las seis de la mañana del pasado sábado y poco más de veinte personas se acercaban desde Madrid hasta Galicia para jugar, al lado de los otros once, el primero de los seis partidos que han de llevar al Real Oviedo de vuelta a la Segunda División.
Es curioso pero experimento las mismas sensaciones antes de cada partido desde que era un crío. Creo que les ocurre a todos los hinchas y no digamos ya a los fanáticos. El cuerpo celebra pero el cerebro flota, y en ocasiones se ve inundado, por un extraño líquido que bien podría ser la destilación química de la ansiedad. Duermo pero no descanso y los nervios estrujan mi estómago hasta dejármelo del revés. Lo mismo nos ocurrió, y aquí incluyo a mi amigo José, compañero de afición desde que le conozco, el sábado pasado de camino a Pontevedra. Cantas para aliviar la tensión pero cuando tu mente consigue abstraerse por un momento del ambiente festivo, el líquido sigue trabajándote la voluntad.
Aunque no todo es sufrimiento para el aficionado al infrafútbol. Llegamos a Pontevedra, preciosa la entrada sobre la majestuosa ría, y corroboré lo que ya sabía aunque no terminábamos de creer, que nosotros sólo éramos veinte más entre los cerca de cuatro mil azules que fueron a ayudar. Son esos momentos en los que, por alguna extraña razón te sientes aliviado y sabes que el equipo va a poder con todo. Aparecen conocidos de todas partes y el día se convierte en una cabalgata que discurre alegremente entre risas, cánticos, orbayu de alcoholes locales y el exquisito trato de los pontevedreses. Todo eso engaña a los sentidos y ayuda a precipitarse hasta la hora del encuentro.
Llegamos a la grada una hora antes. Toda la tribuna de preferencia superior, parte del fondo sur y localidades sueltas hasta completar los 4.000 puestos fueron azules. El Oviedo jugó con un 4-1-4-1-4000. Empieza y se canta mucho pero algunos no las tenemos todas con nosotros. “Me da muy mala espina este partido” me repite José lamentando que muchos están vendiendo la piel del oso antes de cazarlo. Y tiene razón. Las sensaciones que yo tenía en el autobús las padece el equipo y le falta el aire, sale abrumado por la responsabilidad y juega con tres segundos de retraso. El resultado es que a las primeras de cambio ya vamos perdiendo y la eliminatoria se complica. Pero la afición sigue.
Lo he vivido miles de veces pero la respuesta de la hinchada oviedista al recibir el gol fue espectacular. No cometeré la torpeza de comparar el graderío ovetense con lo que sucede en Anfield o Celtic Park pero el concepto es calcado. Cada vez que el Oviedo recibe un gol, siempre, la parroquia trata de impulsar a los futbolistas con el doble de intensidad. Se canta y se palmea como si la vida fuese en el intento. Así sucedió en Pasarón y el equipo respondió al final de la primera parte y en el comienzo de la segunda nivelando el choque gracias a un tanto de Perona. Las crónicas dirán que fue un mal gol, con el pecho tras la pésima salida del meta local. Otros que lo marcó con el escudo y que puede ser la llave para seguir adelante. Yo no puedo narrarlo porque nada pude ver.
En el estallido por aquel gol se liberaron litros de adrenalina, litros de ese líquido química plasmación de la ansiedad en el que buceaba nuestro cerebro durante toda la semana, durante los últimos nueve años. Las gargantas se quebraron y las manos estuvieron a punto de hacerlo en el aplauso. Algún desconocido me abrazó con tanta fuerza que temí por la integridad de mis costillas y yo hice lo propio con el que tenía a mi lado. Bufandas volando por los aires hasta encontrar acomodo cuatro filas más allá y gritos que, viniendo de la entraña como venían, sólo pueden clasificarse como guturales fueron la constatación del valor de ese gol. De ahí al final insistió el Oviedo y creó peligro pero con el partido abierto, en el abismo del minuto 70, los locales consiguieron parar el marcador en el definitivo 2 a 1.
Pese a obtener un buen resultado para la estrategia, perdimos y eso duele. No obstante, la grada despidió al equipo tal y como lo recibió en el primer minuto del encuentro, con vítores y tratando de inyectarles la fuerza necesaria para darle la vuelta al asunto en casa. Como siempre. Demasiados años pisando campos regionales, demasiados desprecios y demasiado infrafútbol a cuestas como para estar contento hicieron que el viaje de regreso a Madrid se convirtiera en un rosario de caras largas. Trato de conciliar el sueño pero estoy tan cansado que apenas puedo pegar ojo hasta que a las siete de la mañana, más de un día después desde el comienzo del viaje, llegué a mi casa y caí rendido justo después de que una palabra se asome a mi pensamiento. Volveremos.
Su crónica: http://www.diariosdefutbol.com/2010/05/18/cronica-de-un-regreso-i/
Suena asquerosamente almibarado pero a las seis y media de la mañana, cuando la mayor parte de las personas que iban en aquel autobús rumbo a Pontevedra dormían arropadas por un silencio tan sólo resquebrajado por el débil ronroneo de la radio, yo, en duermevela me figuré que eran las múltiples ensoñaciones sobre el partido de los allí presentes, futuros goles y jugadas de asombro imaginadas, la verdadera fuerza que impulsaba el vehículo y no el combustible que acabábamos de repostar. Eran las seis de la mañana del pasado sábado y poco más de veinte personas se acercaban desde Madrid hasta Galicia para jugar, al lado de los otros once, el primero de los seis partidos que han de llevar al Real Oviedo de vuelta a la Segunda División.
Es curioso pero experimento las mismas sensaciones antes de cada partido desde que era un crío. Creo que les ocurre a todos los hinchas y no digamos ya a los fanáticos. El cuerpo celebra pero el cerebro flota, y en ocasiones se ve inundado, por un extraño líquido que bien podría ser la destilación química de la ansiedad. Duermo pero no descanso y los nervios estrujan mi estómago hasta dejármelo del revés. Lo mismo nos ocurrió, y aquí incluyo a mi amigo José, compañero de afición desde que le conozco, el sábado pasado de camino a Pontevedra. Cantas para aliviar la tensión pero cuando tu mente consigue abstraerse por un momento del ambiente festivo, el líquido sigue trabajándote la voluntad.
Aunque no todo es sufrimiento para el aficionado al infrafútbol. Llegamos a Pontevedra, preciosa la entrada sobre la majestuosa ría, y corroboré lo que ya sabía aunque no terminábamos de creer, que nosotros sólo éramos veinte más entre los cerca de cuatro mil azules que fueron a ayudar. Son esos momentos en los que, por alguna extraña razón te sientes aliviado y sabes que el equipo va a poder con todo. Aparecen conocidos de todas partes y el día se convierte en una cabalgata que discurre alegremente entre risas, cánticos, orbayu de alcoholes locales y el exquisito trato de los pontevedreses. Todo eso engaña a los sentidos y ayuda a precipitarse hasta la hora del encuentro.
Llegamos a la grada una hora antes. Toda la tribuna de preferencia superior, parte del fondo sur y localidades sueltas hasta completar los 4.000 puestos fueron azules. El Oviedo jugó con un 4-1-4-1-4000. Empieza y se canta mucho pero algunos no las tenemos todas con nosotros. “Me da muy mala espina este partido” me repite José lamentando que muchos están vendiendo la piel del oso antes de cazarlo. Y tiene razón. Las sensaciones que yo tenía en el autobús las padece el equipo y le falta el aire, sale abrumado por la responsabilidad y juega con tres segundos de retraso. El resultado es que a las primeras de cambio ya vamos perdiendo y la eliminatoria se complica. Pero la afición sigue.
Lo he vivido miles de veces pero la respuesta de la hinchada oviedista al recibir el gol fue espectacular. No cometeré la torpeza de comparar el graderío ovetense con lo que sucede en Anfield o Celtic Park pero el concepto es calcado. Cada vez que el Oviedo recibe un gol, siempre, la parroquia trata de impulsar a los futbolistas con el doble de intensidad. Se canta y se palmea como si la vida fuese en el intento. Así sucedió en Pasarón y el equipo respondió al final de la primera parte y en el comienzo de la segunda nivelando el choque gracias a un tanto de Perona. Las crónicas dirán que fue un mal gol, con el pecho tras la pésima salida del meta local. Otros que lo marcó con el escudo y que puede ser la llave para seguir adelante. Yo no puedo narrarlo porque nada pude ver.
En el estallido por aquel gol se liberaron litros de adrenalina, litros de ese líquido química plasmación de la ansiedad en el que buceaba nuestro cerebro durante toda la semana, durante los últimos nueve años. Las gargantas se quebraron y las manos estuvieron a punto de hacerlo en el aplauso. Algún desconocido me abrazó con tanta fuerza que temí por la integridad de mis costillas y yo hice lo propio con el que tenía a mi lado. Bufandas volando por los aires hasta encontrar acomodo cuatro filas más allá y gritos que, viniendo de la entraña como venían, sólo pueden clasificarse como guturales fueron la constatación del valor de ese gol. De ahí al final insistió el Oviedo y creó peligro pero con el partido abierto, en el abismo del minuto 70, los locales consiguieron parar el marcador en el definitivo 2 a 1.
Pese a obtener un buen resultado para la estrategia, perdimos y eso duele. No obstante, la grada despidió al equipo tal y como lo recibió en el primer minuto del encuentro, con vítores y tratando de inyectarles la fuerza necesaria para darle la vuelta al asunto en casa. Como siempre. Demasiados años pisando campos regionales, demasiados desprecios y demasiado infrafútbol a cuestas como para estar contento hicieron que el viaje de regreso a Madrid se convirtiera en un rosario de caras largas. Trato de conciliar el sueño pero estoy tan cansado que apenas puedo pegar ojo hasta que a las siete de la mañana, más de un día después desde el comienzo del viaje, llegué a mi casa y caí rendido justo después de que una palabra se asome a mi pensamiento. Volveremos.
Su crónica: http://www.diariosdefutbol.com/2010/05/18/cronica-de-un-regreso-i/
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